<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://enfermosrenales.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>ENFERMOS RENALES - Nuestra web</title><description>Hola amigos, esta pretende ser una p&#xE1;gina de encuentro, esperanza y apoyo, entre los afectados por enfermedades renales, especialmente en di&#xE1;lisis y trasplantados.</description><link>https://enfermosrenales.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Evaluaci&#xF3;n sobre resultados del trasplante con donantes vivos o cad&#xE1;veres.</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2007/092602-evaluacion-sobre-resultados-del-trasplante-con-donantes-vivos-o-cadaveres-.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2007/092602-evaluacion-sobre-resultados-del-trasplante-con-donantes-vivos-o-cadaveres-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="color: #333333; font-family: Georgia">La coordinaci&oacute;n de los servicios de urolog&iacute;a y nefrolog&iacute;a, pedi&aacute;trica y de adultos del hospital Universitario La Paz de Madrid ha permitido la extracci&oacute;n de un ri&ntilde;&oacute;n por cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica de donante vivo como parte de un programa propio protocolizado para trasplante renal. La intervenci&oacute;n le fue practicada a una mujer con el fin de trasplantar el ri&ntilde;&oacute;n a su hija, de 13 a&ntilde;os.</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">La coordinaci&oacute;n de los servicios de urolog&iacute;a y nefrolog&iacute;a, pedi&aacute;trica y de adultos del hospital Universitario La Paz de Madrid ha permitido la extracci&oacute;n de un ri&ntilde;&oacute;n por cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica de donante vivo como parte de un programa propio protocolizado para trasplante renal.</span><span style="color: #333333; font-family: Georgia"> </span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia">La madre fue dada de alta a los tres d&iacute;as y la peque&ntilde;a a los 10. Seg&uacute;n el equipo responsable, es la primera vez que una madre donante puede acompa&ntilde;ar a su hija al hospital "a quitarle los puntos".</span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">&nbsp;</span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Esto ha sido posible gracias a la cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica, mucho menos cruenta que la convencional, y a la amplia experiencia que de esta t&eacute;cnica en urolog&iacute;a tiene el centro madrile&ntilde;o. </span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia">No es la primera vez que en Espa&ntilde;a se realiza una extracci&oacute;n renal por laparoscopia de donante vivo, puesto que ya lo han hecho centros como el Cl&iacute;nico y la Fundaci&oacute;n Puigvert, de Barcelona. Pero s&iacute; se trata de una iniciativa pionera como parte de un programa protocolizado de trasplantes.</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Para Jes&uacute;s Javier de la Pe&ntilde;a, jefe del servicio de urolog&iacute;a de adultos de La Paz, el proyecto nace con el objetivo de "abrir una v&iacute;a de obtenci&oacute;n de &oacute;rganos de donante vivo, menos agresiva que la cirug&iacute;a abierta cl&aacute;sica, que implica adem&aacute;s la posibilidad de conseguir injertos de mucha mejor calidad que los procedentes de cad&aacute;ver y de reducir las listas de espera".</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Este experto subraya la importancia de animar "a este gran acto de generosidad a los potenciales donantes vivos, al exponerse a una operaci&oacute;n con menos riesgos, mucho menor sufrimiento por dolor y una m&aacute;s r&aacute;pida recuperaci&oacute;n posoperatoria".</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">El ur&oacute;logo de adultos Alfredo Aguilera practic&oacute; la extracci&oacute;n a la madre a trav&eacute;s de peque&ntilde;as incisiones de mil&iacute;metros o pocos cent&iacute;metros en el abdomen (en vez de la tradicional incisi&oacute;n en estos casos, que va desde el ombligo hasta la altura de las v&eacute;rtebras lumbares).</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">"Mediante esta t&eacute;cnica laparosc&oacute;pica en urolog&iacute;a es posible extraer el ri&ntilde;&oacute;n, un &oacute;rgano que en los adultos pesa unos 300 gramos y tiene un tama&ntilde;o aproximado de doce, por cuatro y por seis cent&iacute;metros. Su inmediata implantaci&oacute;n en el receptor, sea ni&ntilde;o o adulto, se realiza como en cualquier trasplante de estas caracter&iacute;sticas, es decir, en la fosa il&iacute;aca de la parte derecha del abdomen", explica Aguilera.</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">La ur&oacute;loga infantil Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Urrutia advierte que "ya pas&oacute; a la historia la idea de que a grandes cirujanos, grandes incisiones". Las m&aacute;s avanzadas t&eacute;cnicas de cirug&iacute;a, en cualquier especialidad quir&uacute;rgica, tienden a ser cada vez menos agresivas y m&aacute;s conservadoras, al tiempo que logran mejores resultados y una m&aacute;s r&aacute;pida recuperaci&oacute;n del paciente.</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Seg&uacute;n Rafael Selgas, jefe del servicio de nefrolog&iacute;a de adultos, todos los estudios y la experiencia cl&iacute;nica demuestran que los &oacute;rganos de donante vivo "son de mucha mejor calidad". Esto se traduce en una supervivencia media del injerto de 20 a&ntilde;os, cuando este par&aacute;metro se reduce a nueve a&ntilde;os si procede de cad&aacute;ver. "Se ha observado que el hecho de la muerte repercute negativamente en cierto grado, a pesar de que el trasplante se desarrolle con la mayor celeridad y dentro de los m&aacute;rgenes de tiempo cl&iacute;nicamente establecidos", aclara.</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Como a&ntilde;ade Mercedes Navarro, jefe de nefrolog&iacute;a pedi&aacute;trica, la experiencia de otros pa&iacute;ses est&aacute; demostrando que el trasplante en ni&ntilde;os de ri&ntilde;&oacute;n de donante vivo tiene muchas m&aacute;s garant&iacute;as de &eacute;xito en el tiempo de funcionamiento &oacute;ptimo del injerto.</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Cualquiera, mayor de edad y en el ejercicio de su libertad, es un donante potencial. "Estamos hablando", afirma Jes&uacute;s Javier de la Pe&ntilde;a, "de una persona completamente sana, que se tiene que exponer a una cirug&iacute;a, con sus riesgos. Por suerte, con las t&eacute;cnicas laparosc&oacute;picas se reducen espectacularmente todos los inconvenientes de la operaci&oacute;n convencional. Pero si se practica una lumbotom&iacute;a abierta para la extracci&oacute;n del ri&ntilde;&oacute;n, la persona sana se convierte inmediatamente en un paciente, con una larga convalecencia y grandes dolores, que le obligan a permanecer los primeros d&iacute;as con analgesia potente".</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><span style="color: #333333; font-family: Georgia">Las t&eacute;cnicas laparosc&oacute;picas presentan una excelente relaci&oacute;n coste-beneficio para el sistema sociosanitario, seg&uacute;n este especialista. "Se reducen las complicaciones y el sufrimiento humano, con lo que desciende notablemente la administraci&oacute;n de analg&eacute;sicos y otros f&aacute;rmacos. La recuperaci&oacute;n del donante es mucho m&aacute;s r&aacute;pida, de modo que se minimiza la estancia hospitalaria y las bajas laborales, si son necesarias, resultan mucho m&aacute;s cortas".</span></p><p><span style="color: #333333; font-family: Georgia"></span><strong><span style="font-size: 17.5pt; color: #333333; font-family: Georgia">Un problema t&eacute;cnico y cultural</span></strong></p><p><strong><span style="font-size: 17.5pt; color: #333333; font-family: Georgia"></span></strong><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">A pesar de que Espa&ntilde;a sigue teniendo el liderazgo mundial en donaci&oacute;n de &oacute;rganos procedentes de cad&aacute;ver para trasplante, no sucede as&iacute; en lo que respecta a los &oacute;rganos de donante vivo, cuyas tasas no superan el 2-3%.</span></p><p><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">Sin embargo, pa&iacute;ses tan diversos y distantes como Estados Unidos (donde destaca especialmente el estado de Massachussets) y los del Norte de Europa alcanzan el 55% y, dentro de este porcentaje, el 60% de las extracciones del injerto se hacen por laparoscopia.</span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">Otro dato relevante es que en esos mismos pa&iacute;ses el 25-30% de los trasplantes renales pedi&aacute;tricos proceden de un donante vivo. Tambi&eacute;n se practican trasplantes de h&iacute;gado y de p&aacute;ncreas.</span></p><p><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">A</span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial"> juicio de Mercedes Navarro, jefe de nefrolog&iacute;a infantil del hospital La Paz, de Madrid, las bajas tasas espa&ntilde;olas de donaci&oacute;n de &oacute;rganos en vida se deben a un problema cultural y t&eacute;cnico.</span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">"Tal vez no hemos sabido fomentar en nuestro pa&iacute;s este gran acto de generosidad, porque hasta hace poco no se dispon&iacute;a de la suficiente experiencia en cirug&iacute;a laparosc&oacute;pica en este &aacute;mbito y porque ha funcionado muy bien nuestro sistema de donaci&oacute;n de &oacute;rganos procedente de cad&aacute;ver", afirma Mercedes Navarro.</span></p><p><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">Sin embargo, como apunta la ur&oacute;loga infantil Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Urrutia, "hay que incrementar en la ciudadan&iacute;a la educaci&oacute;n de la donaci&oacute;n en vida, para disponer de &oacute;rganos &oacute;ptimos".</span></p><p><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">Esta especialista advierte de que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha incrementado notablemente la edad media del donante cad&aacute;ver y "este hecho interfiere negativamente en la supervivencia del injerto".</span><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">Para Jes&uacute;s Javier de la Pe&ntilde;a, jefe de urolog&iacute;a de adultos de La Paz, la donaci&oacute;n en vida "es uno de los mayores actos de solidaridad y generosidad" del ser humano.</span> </p><p style="background: #f2f2f2; margin: 0cm 0cm 11.25pt; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">La experiencia demuestra que en el 60% de los casos de trasplante pedi&aacute;trico el donante vivo es la madre y en el 40% restante el padre.</span></p><p style="background: #f2f2f2; margin: 0cm 0cm 11.25pt; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11.5pt; color: #333333; line-height: 150%; font-family: Arial">Fuente: El Pais </span></p>]]></description><pubDate>Wed, 26 Sep 2007 12:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>Evaluaci&#xF3;n sobre resultados del trasplante con donantes vivos o cad&#xE1;veres.</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2007/092601-evaluacion-sobre-resultados-del-trasplante-con-donantes-vivos-o-cadaveres-.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2007/092601-evaluacion-sobre-resultados-del-trasplante-con-donantes-vivos-o-cadaveres-.php</guid><description><![CDATA[<p><a name="Resultados actuales en trasplante renal" title="Resultados actuales en trasplante renal"></a>Resultados actuales en trasplante renal</p><p>El enfermo en di&aacute;lisis con indicaci&oacute;n de trasplante renal puede recibir un ri&ntilde;&oacute;n de donante vivo o de cad&aacute;ver. El trasplante renal de donante vivo ha estado justificado hasta ahora por:</p><blockquote><p>l. Mejor supervivencia de injertos y pacientes.</p><p>2. Menor morbilidad.</p><p>3. N&uacute;mero insuficiente de ri&ntilde;ones de cad&aacute;ver.</p></blockquote><p>Hist&oacute;ricamente el trasplante renal de donante vivo ha tenido un papel muy importante y las razones a su favor eran tan evidentes que muchos grupos de trasplante se basaron en &eacute;l durante largo tiempo. Actualmente los resultados con donante cad&aacute;ver han alcanzado tales niveles de supervivencia de injertos y pacientes, que el n&uacute;mero de partidarios del trasplante renal de donante vivo ha disminuido significativamente. Los grupos a su favor consideran que con el n&uacute;mero de donaciones actuales es imposible cubrir las necesidades e incluso hay encuestas de opini&oacute;n partidarias de que se contin&uacute;en haciendo. No obstante, hay que pensar que el donante es una persona sana a la que se somete a una serie de riesgos. Tambi&eacute;n se ha se&ntilde;alado, aunque no totalmente confirmado, que el donante vivo puede tener m&aacute;s posibilidades de padecer hipertensi&oacute;n arterial e incluso de desarrollar insuficiencia renal que si conserva sus dos ri&ntilde;ones.</p><p align="center"><img src="https://enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-83af4f9966ff90c84b23136786ee1932.jpg" border="0" width="425" height="258" /></p><p>Menci&oacute;n especial merece la donaci&oacute;n de vivo no emparentado; la ley espa&ntilde;ola es clara en este aspecto y dice que no puede haber remuneraci&oacute;n a cambio ya que la donaci&oacute;n es un hecho altruista que tiene como &uacute;nica finalidad lograr la salud del receptor. Hay grupos de trasplante en el extranjero y encuestas de opini&oacute;n partidarias de este tipo de donaci&oacute;n, pero hay que huir de casos que no busquen exclusivamente la salud del receptor; el problema de estos presuntos donantes debe resolverlo la sociedad por otra v&iacute;a.</p><p>En una encuesta realizada en 148 centros de trasplante renal de Europa, el 20% considera inaceptable el trasplante de donante vivo, y el 15% abandon&oacute; su realizaci&oacute;n por haber tenido complicaciones en el donante. Uno de los centros de m&aacute;s prestigio en trasplante renal de Estados Unidos no acepta el trasplante renal de donante vivo. Hoy el trasplante con donante vivo representa en Europa el 15-20% del total, y en Estados Unidos el 20-30%.</p><p>La supervivencia al a&ntilde;o de injertos en trasplante renal de donante vivo emparentado HLA id&eacute;ntico, que siguen tratamiento con azatioprina y prednisona, puede alcanzar el 95% y cuando es HLA semiid&eacute;ntico entre el 90 y el 95%, si el receptor recibe previamente trasfusiones sangu&iacute;neas del donante. Con ciclosporina (Sandimmun), en casos de HLA semiid&eacute;ntico se pueden alcanzar estas cifras sin necesidad de transfusiones. Los grupos partidarios del trasplante de donante vivo, tras analizar los efectos psicol&oacute;gicos, familiares y sociales en los donantes, dicen que no encuentran nada que oponer y, adem&aacute;s, consideran que el riesgo f&iacute;sico, algo no un&aacute;nimemente compartido, es muy peque&ntilde;o.</p><p>Nuestro grupo es partidario del trasplante renal de cad&aacute;ver como opci&oacute;n preferente y no excluye la posibilidad del trasplante de donante vivo, aunque considera que deben concurrir unas circunstancias muy especiales para su realizaci&oacute;n.</p><p>Los resultados actuales de trasplante renal de cad&aacute;ver bajo tratamiento con ciclosporina (Sandimmun) han aproximado las cifras de supervivencia de injertos al de donante vivo, y es posible alcanzar una cifra superior al 80% al a&ntilde;o con una mortalidad del receptor inferior al 2% en este per&iacute;odo de tiempo. Concretamente en nuestro, grupo, -utilizando ciclosporina (Sandimmun") como inmunosupresor en trasplante renal de donante cad&aacute;ver, la supervivencia del injerto al a&ntilde;o es del 87,2% y a los dos a&ntilde;os del 82%, y de los receptores del 99,6% y del 99,5% respectivamente. Grupos con m&aacute;s a&ntilde;os de experiencia en el uso de este f&aacute;rmaco consideran que a los 5 a&ntilde;os se puede alcanzar una supervivencia de injertos del 72%.</p><p>Se han citado supervivencias de pacientes y de injertos de uno, dos y cinco a&ntilde;os, y el lector preguntar&aacute; &iquest;pero qu&eacute; ocurre a los 10 y 20 a&ntilde;os? La respuesta actual, por ser parte del pasado, no ser&iacute;a correcta y nos alejar&iacute;a de las perspectivas de &eacute;xito en quienes han recibido el injerto en esta nueva etapa del trasplante renal.</p><p>Fuente: Secci&oacute;n de Nefrolog&iacute;a Hospital Regional de M&aacute;laga</p>]]></description><pubDate>Wed, 26 Sep 2007 11:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Disfunci&#xF3;n er&#xE9;ctil en el paciente trasplantado</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2007/022501-disfuncion-erectil-en-el-paciente-trasplantado.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2007/022501-disfuncion-erectil-en-el-paciente-trasplantado.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">La disfunci&oacute;n er&eacute;ctil (DE) se define como la "Incapacidad persistente o repetida de un var&oacute;n para alcanzar y/o mantener una erecci&oacute;n suficiente para la actividad sexual" </p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">&nbsp;</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><strong>Epidemiolog&iacute;a</strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">&nbsp;</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">La DE<span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"> es un problema muy prevalente en los trasplantados. La inclusi&oacute;n en lista de espera pretrasplante de varones de edad m&aacute;s elevada y patolog&iacute;as l&iacute;mite, el aumento de su supervivencia postrasplante y su mejor calidad de vida explican en cierta medida esta alta frecuencia.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">La prevalencia media de DE en distintos trabajos consultados oscila entre un 22 y 55,7% de pacientes para el trasplante renal (TR), que es el m&aacute;s estudiado. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Un estudio prospectivo espa&ntilde;ol sobre 50 trasplantados renales, desarrollado con cuestionario de funci&oacute;n sexual y determinaciones anal&iacute;ticas hormonales, incide sobre la importante mejor&iacute;a de la libido (y algo m&aacute;s discreta mejor&iacute;a de la erecci&oacute;n) tras el trasplante. El deseo sexual fue calificado como bueno por el 70% de los encuestados.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><strong>Etiopatogenia</strong></span></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span>&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">La etiopatogenia de la DE en los trasplantados tiene origen multifactorial. Los factores de riesgo de su producci&oacute;n se pueden agrupar en dos grandes apartados: </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">1&ordm;. Por un lado los efectos de la enfermedad de base: la uremia y las etapas en di&aacute;lisis en el TR. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">2&ordm;. Por otro, los derivados del propio trasplante, en especial por la medicaci&oacute;n empleada. </span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">II.- Disminuci&oacute;n de compliance del tejido er&eacute;ctil:</span></p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">La matriz extracelular del tejido er&eacute;ctil sufre cambios con el envejecimiento, como la disminuci&oacute;n de solubilidad y digestibilidad, o el aumento de la desnaturalizaci&oacute;n, que afectan fundamentalmente a los tejidos ricos en col&aacute;geno. En los pacientes en di&aacute;lisis, como en los ancianos, los diab&eacute;ticos y los arterioscler&oacute;ticos, se ha demostrado en estos tejidos un acumulo importante de una prote&iacute;na llamada Pentosidina. Un producto final de la glicosidaci&oacute;n que hace al col&aacute;geno menos el&aacute;stico y m&aacute;s r&iacute;gido. Su concentraci&oacute;n en la t&uacute;nica albug&iacute;nea y en el tejido er&eacute;ctil condicionar&aacute; una DE que perdura hasta el periodo postrasplante de ri&ntilde;&oacute;n-p&aacute;ncreas.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">III.- Endocrinopat&iacute;as:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Las insuficiencias renal y hep&aacute;tica causan alteraciones en la regulaci&oacute;n hipot&aacute;lamo-hipofisaria (HT-H) y de las gl&aacute;ndulas tiroidea, adrenal y gonadal que se expresan de forma variable tras el trasplante. El adulto desarrolla un Hipogonadismo que se manifiesta con ginecomastia, atrofia testicular, esterilidad, p&eacute;rdida de masas muscular y &oacute;sea, y, l&oacute;gicamente, impotencia.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">A.- La mayor&iacute;a de los autores coinciden en se&ntilde;alar un descenso de los niveles de testosterona total y libre, tanto en los pacientes ur&eacute;micos como en los hepat&oacute;patas. En el paciente en di&aacute;lisis cae la producci&oacute;n de testosterona y aumenta su aclaramiento metab&oacute;lico, manteniendo normales los niveles de su proteina plasm&aacute;tica de trasporte (SHBG). Se ha demostrado una resistencia a las gonadotropinas secundaria a la uremia.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">B.- Generalmente se aprecia en los pacientes ur&eacute;micos una disfunci&oacute;n del eje HT-H. Disfunci&oacute;n que no se normaliza completamente tras el trasplante. Despu&eacute;s del TR los niveles de testosterona se restablecen o quedan muy discretamente bajos. La FSH progresivamente se eleva hasta el restablecimiento de la espermiog&eacute;nesis y luego se normaliza o cae ligeramente. En cuanto a la LH, suele mantenerse algo elevada hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s del TR a pesar de la normalizaci&oacute;n de los niveles de testosterona, lo que sugiere un da&ntilde;o celular m&aacute;s permanente.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Burgos y cols. encuentran en su estudio unos niveles m&aacute;s bajos de FSH y estradiol en los pacientes con pauta de inmunosupresi&oacute;n con Ciclosporina-Prednisona, con independencia de la funci&oacute;n del injerto. Y una relaci&oacute;n directa entre las dosis de ciclosporina y los niveles plasm&aacute;ticos de testosterona total. </span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">C.- La Hiperprolactinemia tambi&eacute;n puede ser causa de impotencia. Se observa en la insuficiencia renal por un incremento de su secreci&oacute;n hipofisaria (m&aacute;s de 3 veces lo normal), as&iacute; como por una anomal&iacute;a en su regulaci&oacute;n, pero que suele corregirse con el TR. En los otros trasplantes la hiperprolactinemia suele ser secundaria a f&aacute;rmacos como veremos m&aacute;s adelante.</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">D.- Diabetes: los trastornos derivados de la diabetes (neuropat&iacute;a, vasculopat&iacute;a, etc.) juegan un papel fundamental en la etiolog&iacute;a de la DE. Ya sean las que se desarrollan tras el trasplante como consecuencia del tratamiento esteroideo, como la diabetes primaria que se descompensan.</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">E.- Se ha descrito una mayor incidencia en estos enfermos de otras alteraciones con entidad fisiopatol&oacute;gica demostrada en la DE, como Hipercolesterolemia, Hiper e Hipotiroidismo, etc. Las hipercolesterolemias, l&oacute;gicamente, son especialmente patentes en los trasplantados cardiacos, precisando tratamiento en alg&uacute;n momento de la evoluci&oacute;n postrasplante.</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">I</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">V.- Farmacol&oacute;gicos y t&oacute;xicos:</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Hasta un 25% de las impotencias de la poblaci&oacute;n general se pueden considerar secundarias a alg&uacute;n f&aacute;rmaco. En el trasplantado el empleo combinado de diferentes drogas hace que sus efectos se superpongan y la identificaci&oacute;n del principal responsable no es f&aacute;cil. Los mecanismos etiopatog&eacute;nicos son muy variados. Unos act&uacute;an elevando la prolactina, como Metoclopramida, Ciclosporina, Cimetidina, Ranitidina, etc. Otros disminuyendo la testosterona, como los Corticoides, Espironolactona, Digoxina o Ketoconazol. Los antihipertensivos pueden actuar por doble mecanismo, central y/o perif&eacute;rico, sobre la vascularizaci&oacute;n cavernosa. Beta-bloqueantes (Propanolol, Atenolol), Bloqueantes alfa-adren&eacute;rgicos, simpaticol&iacute;ticos (Alfametildopa, Reserpina, Guanetidina, Clonidina) y Vasodilatadores (Hidralazina) han sido los m&aacute;s directamente implicados en las disfunciones er&eacute;ctiles. Existen discrepancias en cuanto a la acci&oacute;n de los Antagonistas del calcio y los diur&eacute;ticos tiac&iacute;dicos sobre la potencia sexual. Los Inhibidores de la ECA (Captopril y Enalapril) parecen afectarla algo menos.</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Sin embargo, la impresi&oacute;n cl&iacute;nica m&aacute;s extendida en que todos estos f&aacute;rmacos deterioran en mayor o menor medida las erecciones de estos varones. Otros f&aacute;rmacos implicados pueden ser los Psicotropos, necesarios en algunas fases del postoperatorio y que act&uacute;an por diferentes mecanismos (anticolin&eacute;rgicos, simpaticol&iacute;tico, antidopamin&eacute;rgico, hiperprolactin&eacute;mico, inhibidor de s&iacute;ntesis de testosterona y depresor a nivel </span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">central); los hipolipemiantes, que parecen interferir el metabolismo de los andr&oacute;genos; etc.</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">No vamos a detenernos aqu&iacute; a analizar los posibles mecanismos de acci&oacute;n de factores t&oacute;xicos conocidos como el tabaco, el alcohol y otras drogas.</span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">V.- Neurol&oacute;gicos:</span></span></p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span>&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Puede causar una DE cualquier interferencia de los impulsos aferentes (t&aacute;ctiles, visuales, olfatorias), de iniciaci&oacute;n o facilitaci&oacute;n de la respuesta sexual (corticales, tal&aacute;micas, rinencef&aacute;licas), efectoras espinales o perif&eacute;ricas auton&oacute;micas y de transmisi&oacute;n som&aacute;tica. En los trasplantados la causa neurol&oacute;gica m&aacute;s frecuente de DE es una polineuropat&iacute;a perif&eacute;rica.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">VI.- Psicol&oacute;gicos:</span></p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Los factores psicol&oacute;gicos que pueden causar una DE tras el trasplante son m&uacute;ltiples. Para no extendernos en su an&aacute;lisis detallado s&oacute;lo enumeraremos a continuaci&oacute;n algunos de los m&aacute;s importantes, agrupados seg&uacute;n deriven de:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">A.- La adaptaci&oacute;n al &oacute;rgano del paciente, su pareja y familiares: afectaci&oacute;n del estado general, sensaci&oacute;n de riesgo de muerte o de complicaciones, dependencia permanente de Centro hospitalario, periodos de hospitalizaci&oacute;n prolongada, imagen corporal, sobre-protecci&oacute;n, inseguridad...</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">B.- Circunstancias sociales o laborales: s&oacute;lo el 30% conserva el empleo, s&oacute;lo el 15-20% de los que trabajan gozan de condiciones especiales, el 50-55% son considerados pensionistas, p&eacute;rdida de poder adquisitivo, identificaci&oacute;n social de virilidad con trabajo y posici&oacute;n.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">C.- Patolog&iacute;a psiqui&aacute;trica en los trasplantados: momentos depresivos, depresiones mayores hasta en el 22% de varones, reacciones adversas a f&aacute;rmacos, hospitalismo y atrogenia.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><strong>Tratamiento</strong>:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Para la elecci&oacute;n del tratamiento, llegado a este punto, se suelen comentar con el paciente y su pareja todas las opciones terap&eacute;uticas actualmente disponibles para el tratamiento de la DE, junto con sus tasas de &eacute;xito y sus complicaciones. Podemos hablar, b&aacute;sicamente, de tres "escalones" de tratamiento:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">1&ordm;.- Tratamiento no invasivo:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">El primero es de tipo no invasivo, en el que podemos incluir, por un lado a la Psicoterapia, ypor otro a las siguientes tres v&iacute;as:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">- la modificaci&oacute;n de h&aacute;bitos t&oacute;xicos, factores relacionados y medicamentos perjudiciales;</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">- la terapia hormonal (tan s&oacute;lo indicada en un escaso 5 % de los casos), y</span> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">- la administraci&oacute;n de f&aacute;rmacos orales.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Dispusimos durante a&ntilde;os de algunos f&aacute;rmacos orales (yohimbina, trazodona, apomorfina,...) de eficacia dudosamente demostrada y resultados muy contradictorios, tanto en la experiencia cl&iacute;nica como en la publicada. Sin embargo, en este contexto, la aparici&oacute;n en 1998 de Sildenafilo y en el pasado a&ntilde;o de otros nuevos medicamentos (Tadalafilo y Vardenafilo) han cambiado los esquemas de tratamiento, dando mucho mayor protagonismo a este primer escal&oacute;n de tratamiento.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">2&ordm;.- Tratamiento semi-invasivo:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Es el segundo escal&oacute;n de tratamiento. En el empleamos f&aacute;rmacos vasoactivos intracavernosos.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Era considerado hasta hace unos a&ntilde;os el tratamiento de elecci&oacute;n. Tras unas sesiones de adiestramiento en la consulta de Androlog&iacute;a, el paciente se autoinyecta Prostaglandina E1 en el cuerpo cavernoso para provocar una erecci&oacute;n que le permita la relaci&oacute;n sexual. Cuando fracasa la Prostaglandina E1 recomendamos la asociaci&oacute;n de varios f&aacute;rmacos intracavernosos (papaverina,...). Actualmente son una alternativa al tratamiento oral en caso de resistencia, intolerancia o dificultades econ&oacute;micas del paciente; ya que, a diferencia de los medicamentos orales, si son dispensables con cargo al Sistema Publico de Salud.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">3&ordm;.- Tratamiento invasivo:</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">El tercer escal&oacute;n es el quir&uacute;rgico, que incluye en algunos muy seleccionados casos la revascularizaci&oacute;n de la circulaci&oacute;n del pene y, en la mayor&iacute;a, en la implantaci&oacute;n de pr&oacute;tesis de pene. Pr&oacute;tesis que, por su agresividad, car&aacute;cter irreversible y elevado coste se reservan para aquellos casos resistentes a todo tipo de tratamiento previo. Las pr&oacute;tesis de pene son dispositivos biocompatibles, m&aacute;s o menos complejos que, implantados en el interior de los cuerpos cavernosos, suplantan al tejido er&eacute;ctil y reproducen una erecci&oacute;n suficiente como para penetrar. Se pueden clasificar en inactivas y activas, siendo las primeras las que no sufren ning&uacute;n cambio en su volumen o rigidez y las segundas las que modifican uno o los dos par&aacute;metros.</span></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">Aunque inicialmente hubo en algunos hospitales ciertas reticencias a implantar pr&oacute;tesis a los trasplantados, hemos tenido la oportunidad de implantar algunas en trasplantados renales con &eacute;xito en nuestro centro y estamos convencidos de que en el trasplantado s&oacute;lo se deben restringir aquellas pr&oacute;tesis que comprometan el territorio del implante (hidr&aacute;ulicas de 3 componentes).</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;</span>&nbsp;</p></span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"><span style="font-size: 11pt; color: #292526; font-family: Arial">Natalio Cruz Navarro, Francisco Torrubia Romero, Jos&eacute; Leal</span><span style="font-size: 11pt; color: #292526; font-family: Arial">Arenas y Pedro Monta&ntilde;&eacute;s Medina</span><span style="font-size: 11pt; color: #292526; font-family: Arial">Unidad de Androlog&iacute;a. Servicio Urolog&iacute;a.</span><span style="font-size: 11pt; color: #292526; font-family: Arial">Hospital Virgen del Roc&iacute;o. Sevilla</span><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial"></span> <p>Articulo completo en: <a href="http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/trasplante/txrenal04-4.pdf">http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/trasplante/txrenal04-4.pdf</a>&nbsp;</p></span><p><span style="font-size: 11pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;</span>&nbsp;</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">&nbsp;</p></span>]]></description><pubDate>Sun, 25 Feb 2007 20:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>TRASPLANTE RENAL PEDI&#xC1;TRICO</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2006/092701-trasplante-renal-pediatrico.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2006/092701-trasplante-renal-pediatrico.php</guid><description><![CDATA[<p>Actualmente, el trasplante renal es el tratamiento de elecci&oacute;n en ni&ntilde;os con IRCT, presentando una mayor supervivencia que la dialisis y un correcto desarrollo pondoestatural, social y psicointelectual. Las indicaciones de trasplante se han ampliado con los a&ntilde;os, de modo que hoy en d&iacute;a la indicaci&oacute;n de trasplante renal es la insuficiencia renal con s&iacute;ntomas que no pueden eliminarse mediante tratamiento conservador. <br />En la edad pedi&agrave;trica, especialmente en menores de dos a&ntilde;os, est&aacute; especialmente indicado el trasplante de donante vivo, ya que la supervivencia es mayor que con ri&ntilde;ones procedentes de cad&aacute;ver. Como complicaciones, pueden aparecer rechazo, HTA, infecciones, neoplasias, efectos secundarios de la immunosupresi&oacute;n y recidivas de la enfermedad renal, a parte de las complicaciones propias de la cirug&iacute;a. <br />Los resultados a 5 a&ntilde;os han mejorado en las &uacute;ltimas 5 d&eacute;cadas, siendo la mortalidad del ni&ntilde;o trasplantado menor del 5%. La supervivencia del injerto puede alcanzar el 90% en los ri&ntilde;ones de donante vivo y el 70% los de donante cad&agrave;ver. Factores relacionados con la supervivencia del injerto son la edad (peor en receptores menores de 2 a&ntilde;os), la di&aacute;lisis pretrasplante, el rechazo agudo y la raza (mejor en cauc&aacute;sicos).</p><p>Actualmente, el trasplante renal es el tratamiento de elecci&oacute;n en ni&ntilde;os con IRCT (1,2).</p><p>El primer &eacute;xito del trasplante renal lleg&oacute; con Murray en 1954 que realiz&oacute; un trasplante renal entre gemelos homocigotos (3). Hubo que esperar hasta finales de los a&ntilde;os 60 para que se realizasen los primeros trasplantes en edad pedi&aacute;trica.</p><p>Tanto la di&aacute;lisis; bien peritoneal o hemodi&aacute;lisis, no son capaces de recuperar el crecimiento del ni&ntilde;o y el desarrollo psico-intelectual.</p><p>La di&aacute;lisis representar&iacute;a hoy d&iacute;a una alternativa para el ni&ntilde;o con insuficiencia renal, sin donante vivo, en espera del trasplante o para aquellos ni&ntilde;os que por diferentes causas la posibilidad de trasplante resultara muy remota. En el resto de casos, el trasplante es la primera alternativa.</p><p>Un ni&ntilde;o que se encuentra en per&iacute;odo de crecimiento con un clearence de creatinina inferior a 20 ml/mi/1,73 m2 y donante vivo tiene indicaciones suficientes para ser trasplantado. Por lo tanto, no hay motivo para someter a un ni&ntilde;o, con donante vivo, a di&aacute;lisis.</p><p>El injerto procedente de donante vivo ofrece claras ventajas, particularmente en ni&ntilde;os. El hecho de que la cirug&iacute;a pueda ser programada hace que se realice en circunstancias &oacute;ptimas. El tiempo de preservaci&oacute;n es m&aacute;s corto. La compatibilidad inmunol&oacute;gica entre donante y receptor favorece la superviviencia del injerto.</p><p>El trasplante renal pedi&aacute;trico no s&oacute;lo logra restablecer la funci&oacute;n renal sino tambi&eacute;n asegura un correcto desarrollo estatoponderal, social y psico-intelectual.</p><strong><p>ETIOLOG&Iacute;A DE LA INSUFICIENCIA RENAL CR&Oacute;NICA</p></strong><p>La etiolog&iacute;a de la insuficiencia renal cr&oacute;nica (IRC) en los ni&ntilde;os difiere de la de los adultos. En 1973, Habib y col. (4) revisaron la etiolog&iacute;a de la IRC y encontraron cinco clases distintas de enfermedades renales que conduc&iacute;an a la misma: las nefropat&iacute;as glomerulares, las nefropat&iacute;as hereditarias, la hipoplasia renal, las malformaciones de las v&iacute;as urinarias y las nefropat&iacute;as vasculares.</p><p>Entre las Glomerulopat&iacute;as se encuentran las siguientes entidades: glomerulonefritis cr&oacute;nica, focal, membranoproliferativa, r&aacute;pidamente progresiva, membranosa, lupus eritematoso, p&uacute;rpura de Schonlein-Henoch, s&iacute;ndrome hemol&iacute;tico-ur&eacute;mico, nefritis por anticuerpos antimembrana, s&iacute;ndrome de Goodpasture, nefritis, nefropat&iacute;a por IgA.</p><p>En cuanto a Cong&eacute;nitas o Hereditarias: uropat&iacute;a obstructiva, displasia o hipoplasia renal, nefritis familiar, enfermedad qu&iacute;stica medular, cistinosis, ri&ntilde;ones poliqu&iacute;sticos (infantil), oligoma-ganefrania, enfermedad por dep&oacute;sitos de glic&oacute;geno.</p><p>S&iacute;ndromes hereditarios: displasia retinorrenal, Alport, Nail-Patella,Lawrence-Moon-Bield, Charcot-Marie-Tooth, Jeune.</p><p>Otras causas ser&iacute;an: tumor de Wilms, necrosis cortical, nefropat&iacute;a por c&eacute;lulas de hoz, neuroblastoma, s&iacute;ndrome de Bartter, nefropat&iacute;a t&oacute;xica, hemofilia, trombosis de venal renal.</p><p>Algunas de las patolog&iacute;as citadas tienen un &iacute;ndice de recidiva muy alto, como la hiperoxaluria, la glomeruloesclerosis focal y segmentaria. Otras, como el s&iacute;ndrome hemol&iacute;tico ur&eacute;mico son impredecibles en cuanto a su evoluci&oacute;n postrasplante.</p><strong><p>CRITERIOS DE ACEPTABILIDAD DEL RECEPTOR</p></strong><p>En 1968, Merril (5) enunci&oacute; diversos factores que pens&oacute; eran importantes para la selecci&oacute;n de los pacientes. Estos factores fueron: edad, fracaso del tratamiento conservador, ausencia de factores reversibles, v&iacute;as urinarias bajas normales, ausencia de complicaciones extrarrenales mayores, ausencia de infecci&oacute;n y desnutrici&oacute;n, ausencia de reacciones previas de sensibilidad y ausencia de pancitopenia.</p><p>Hoy en d&iacute;a, la indicaci&oacute;n b&aacute;sica para el trasplante renal es la insuficiencia renal con s&iacute;ntomas que no puedan eliminarse por medio de tratamientos conservadores.</p><strong><p>Edad del receptor</p></strong><p>El ni&ntilde;o debe tener la edad y peso suficiente como para poder recibir un injerto de un adulto.</p><p>En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70 se cuestionaba el trasplante a ni&ntilde;os menores de 1 a&ntilde;o debido a que conllevaba escaso &eacute;xito con elevada mortalidad (85%).</p><p>Posteriormente los resultados han ido mejorando como demostr&oacute; la experiencia publicada de So y cols (6) en 1987 y Rizzioni (7). Este &uacute;ltimo observ&oacute; que los ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os que recib&iacute;an un injerto procedente de donante vivo presentaban mayor supervivencia a los 5 a&ntilde;os (63%) que aquellos que recib&iacute;an un injerto procedente de donante cad&aacute;ver (20%). Briscoe (8) (1992) no encuentra diferencias entre receptores menores de 2 a&ntilde;os con los mayores a estos. La NAPRTCS (1992) concluye que la edad menor a 2 a&ntilde;os es un factor pron&oacute;stico negativo si se implanta un injerto procedente de donante cad&aacute;ver. Warady (9) atribuye la diferencia de los resultados entre ambos estudios a la experiencia del equipo m&eacute;dico-quir&uacute;rgico, el uso de donantes j&oacute;venes y a las diferentes pautas de inmunosupresi&oacute;n.</p><p>Meseguer (10) (1993) destaca una supervivencia del receptor e injerto del 85% a los 36 meses en 7 ni&ntilde;os menores de 2 a&ntilde;os.</p><p>Chavers (11) en su estudio sobre 164 trasplantes en menores de 18 a&ntilde;os determina que los menores de 2 a&ntilde;os padec&iacute;an mayor riesgo de infecci&oacute;n bacteriana en el postoperatorio y los mayores a esta edad mayor incidencia de rechazo agudo.</p><p>Adem&aacute;s de la edad, se tendr&aacute;n en cuenta otros factores al establecer la indicaci&oacute;n del trasplante como el crecimiento y estado nutricional, estado mental, desarrollo psicomotor, la presencia de infecci&oacute;n generalizada, enfermedades sist&eacute;micas activas, neoplasias malignas.</p><strong><p>Estado mental</p></strong><p>En cuanto al estado mental no hay contraindicaci&oacute;n en realizar el tratamiento a un ni&ntilde;o con IRCT y retraso mental siempre y cuando se d&eacute; el adecuado y extenso consejo a los padres y &eacute;stos acepten el trasplante.</p><strong><p>Estado psicoemocional (13,14,15)</p></strong><p>El problema que pueden presentar ni&ntilde;os con IRCT que sufren de trastornos de la conducta o psiqui&aacute;tricos es la falta de adaptabilidad al plan terap&eacute;utico. Korsch, Fine y Negrete (12) (1978) ya observaron rechazo de los injertos o funci&oacute;n renal alterada en ni&ntilde;os que hab&iacute;an interrumpido el tratamiento inmunosupresor debido a su inadaptabilidad. Por lo tanto ser&iacute;a importante detectar este tipo de pacientes para evitar p&eacute;rdida de injertos. Se recomendar&iacute;a diferir el trasplante hasta tener la seguridad de poder manejar el per&iacute;odo postrasplante desde el punto de vista psicoemocional.</p><strong><p>PREPARACI&Oacute;N DEL RECEPTOR</p></strong><p>En primer lugar se evaluar&aacute; el peso del receptor pedi&aacute;trico. Por encima de 10-12 Kg la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os tiene espacio suficiente para poder recibir el ri&ntilde;&oacute;n de un adulto.</p><p>El receptor deber&aacute; estar libre de infecciones o anomal&iacute;as anat&oacute;micas que predispongan a &eacute;stas.</p><p>Es importante disponer de una v&iacute;a de acceso para di&aacute;lisis en previsi&oacute;n de episodio de oligoanuria, bien por insuficiencia renal aguda o episodio grave de rechazo.</p><p>Se reconvertir&aacute;n, si es posible, las derivaciones urinarias o intestinales. Las plastias de agrandamiento vesical constituyen una alternativa para disponer de forma ideal de un sistema urinario no derivado antes del trasplante Se corregir&aacute;n las anomal&iacute;as anat&oacute;micas del tracto urinario. Las complicaciones urol&oacute;gicas del trasplante son mayores en ni&ntilde;os con enfermedad urol&oacute;gica primaria.</p><p>Se estudiar&aacute;n la vejiga y la uretra realizando uretrocistograf&iacute;a miccional. Adem&aacute;s, en presencia de historia de disfunci&oacute;n del tracto urinario inferior se valorar&aacute; la realizaci&oacute;n de uretrocistoscopia y estudio urodin&aacute;mico. Ante una vejiga neur&oacute;gena con flujo urinario se intentar&aacute; estabilizar la funci&oacute;n vesical antes del trasplante.</p><p>Se realizar&aacute; nefrectom&iacute;a de ri&ntilde;ones primitivos en el caso de hipertensi&oacute;n arterial severa, reflujo v&eacute;sico- ureteral con ur&eacute;teres muy largos, infecciones recurrentes del tracto urinario o proteinuria masiva.</p><strong><p>TECNICA QUIR&Uacute;RGICA</p></strong><p>Se seguir&aacute; la misma t&eacute;cnica quir&uacute;rgica que en el adulto cuando el peso del ni&ntilde;o a trasplantar sea igual o superior a 20 kg. Si el peso fuera menor existen algunas variantes t&eacute;cnicas.</p><p>Casi siempre se colocar&aacute; el injerto de forma extraperitoneal cuando el peso del receptor sea superior a 20 kg . Las anastomosis vasculares se realizan a los vasos il&iacute;acos y/o hipog&aacute;stricos. Incluso, a veces, a aorta y vena cava inferior. Se realizan de forma t&eacute;rmino- lateral.</p><p>Si el peso del receptor es inferior a 10 kg es mejor colocar el ri&ntilde;&oacute;n intraabdominal, detr&aacute;s de ciego y colon ascendente (16). Se realiza una laparotom&iacute;a media suprainfraumbilical. Se abre peritoneo lateralmente al colon ascencente y &eacute;ste se rechar&aacute; medialmente. Se disecan aproximadamente 4 cm de vena cava y aorta terminal. El clampaje de estos vasos se hace de forma parcial con un clamp vascular, dejando justo la zona a realizar la anastomosis. Estas se realizan de forma t&eacute;rmino-lateral; primero venosa y despu&eacute;s arterial. Se vigilar&aacute; la respuesta del receptor durante el tiempo del clampaje-desclampaje vascular. El ur&eacute;ter se sit&uacute;a de forma retroperitoneal de manera que cruce a la arteria il&iacute;aca com&uacute;n y su reimplantaci&oacute;n se realiza igual que en los adultos, es decir, mendiante una ureteroneocistostom&iacute;a, a no ser que existan anomal&iacute;as vesicales.</p><p>Finalizado el trasplante, el colon ascendente se coloca por encima de la superficie del injerto, en su posici&oacute;n habitual.</p><p>En ni&ntilde;os con un peso comprendido entre 10- 20 kg, su espacio retroperitoneal podr&iacute;a alojar un ri&ntilde;&oacute;n peque&ntilde;o y los vasos se pueden anastomosar a aorta terminal y vena cava o il&iacute;aca com&uacute;n (17). (<a href="http://wwwscielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0004-06142005000600014&amp;lng=pt&amp;nrm=iso#f1">Figura 1</a>).</p><p align="center"><img src="https://enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-b152d10f090abea86cf0a9dd8eeb26c3.jpg" border="0" width="315" height="371" /></p><strong><p><br />CONSIDERACIONES ANEST&Eacute;SICAS (19)</p></strong><p>Es importante, durante la intervenci&oacute;n, una atenci&oacute;n cuidadosa a un volumen intravascular adecuado. Un defecto de volemia aumentar&iacute;a el riesgo de trombosis vascular o necrosis tubular aguda. Un exceso de volemia podr&iacute;a producir problemas en los par&aacute;metros respiratorios (edema agudo de pulm&oacute;n). La presi&oacute;n venosa central y la arterial estar&aacute;n monitorizadas. La PVC se mantendr&aacute; entre 10-14 cm H20 y la TA por encima de 7 mm Hg antes del desclampaje.</p><p>Se pueden administrar cristaloides o coloides antes de desclampar con el fin de evitar la hipotensi&oacute;n.</p><p>Se puede utilizar drogas como dopamina para asegurar el mantenimiento de la TA y la vasodilataci&oacute;n renal cuando la funci&oacute;n card&iacute;aca no sea totalmente adecuada. La dosis: 2-4 microgramos/kg/ minuto.</p><p>Se administrar&aacute; furosemida y manitol durante las anastomosis a dosis de 2-4 mg/kg y 0,5-1g/kg respectivamente para favorecer la diuresis posterior al desclampaje.</p><p>En el per&iacute;odo de postrasplante se vigilar&aacute; estrictamente la diuresis. La PVC no debe bajar de 6 cm H20. Se repondr&aacute; el volumen perdido de diuresis con suero salino fisiol&oacute;gico al 0,33% o 0,45%. Atenci&oacute;n a una posible hipokaliemia y a la acci&oacute;n de un posible tercer espacio debida a una ascitis en ni&ntilde;os que hab&iacute;an sido tratados previo al trasplante con di&aacute;lisis peritoneal.</p><p>La fluidoterapia se puede empezar a disminuir una vez se restablece la funci&oacute;n renal (20).</p><strong><p>COMPLICACIONES (8)</p><p>CL&Iacute;NICAS</p></strong><p>RECHAZO.</p><p>El rechazo hiperagudo es muy raro. El rechazo agudo se presenta en un 50% de trasplantes con injertos procedentes de donante vivo (un 15% m&aacute;s aproximadamente con injertos de donante cad&aacute;ver). Los s&iacute;ntomas: fiebre, oliguria, HTA, ascenso de creatinina, dolor a la palpaci&oacute;n. Para hacer un diagn&oacute;stico diferencial entre rechazo vs nefropat&iacute;a de novo, toxicidad por ciclosporina y necrosis tubular aguda recurriremos a la biopsia renal.</p><p>HTA.</p><p>De etiolog&iacute;a multifactorial:</p><p>&bull; Corticoterapia.Podr&iacute;a estar relacionado con la reactivdad vascular, aumento de la actividad de la bomba sodio-potasio y aumento del volumen plasm&aacute;tico.</p><p>&bull; Ciclosplorina A. Se observa aumento de la resistencia vascular y estimulaci&oacute;n del sistema renina-angiotensina- aldosterona.</p><p>&bull; Estenosis de la arteria renal. Raro. Para el diagn&oacute;stico se realizar&aacute; un estudio con Eco-doppler.</p><p>INFECCIONES</p><p>Primera causa de mortimorbilidad en el primer a&ntilde;o (21).</p><p>&bull; Bacterianas. Muy comunes durante el primer mes postrasplante, sobretodo las de herida quir&uacute;rgica, respiratorias y urinarias (22). Atenci&oacute;n a las infecciones neumoc&oacute;cicas en pacientes esplenectomizados.</p><p>&bull; V&iacute;ricas. La infecci&oacute;n por Citomegalovirus (CMV) es la m&aacute;s frecuente independientemente de la edad. Suele manifestarse de 1-3 meses postrasplante. Suele se primaria, transmitida por transfusiones, infecci&oacute;n latente reactivada por el efecto de la inmunosupresi&oacute;n o por el trasplante. El 90% se autolimitan y son asintom&aacute;ticas; en 5-10 % pueden causar &eacute;xitus. Pueden provocar la p&eacute;rdida del injerto de forma directa.</p><p>&bull; Mic&oacute;ticas.La aparici&oacute;n de infecciones mic&oacute;ticas asociadas a la administraci&oacute;n de antibi&oacute;ticos de amplio espectro y de corticosteroides es un hecho bien establecido.</p><p>RECIDIVA DE LA ENFERMEDAD RENAL</p><p>La enfermedad que llev&oacute; a la IRCT puede recidivar en el ri&ntilde;&oacute;n trasplantado. Destacan: glomeruroloesclerosis focal y segmentaria, oxalosis, glomerulopat&iacute;a membranosa, s&iacute;ndrome de Alport. Se perder&iacute;a el injerto en 50% de los casos.</p><p>NEOPLASIAS MALIGNAS</p><p>Estos ni&ntilde;os tienen mayor incidencia de tumores. Destacan: linfomas no Hodking, sarcoma de Kaposi, c&aacute;ncer de piel, carcinoma hepatobiliar (23).</p><strong><p>QUIR&Uacute;RGICAS</p></strong><p>Las complicaciones quir&uacute;rgicas ponen en peligro la sobrevida del injerto. Las m&aacute;s frecuentes son las urol&oacute;gicas y las vasculares.</p><p>UROL&Oacute;GICAS</p><p>&bull; F&iacute;stula urinaria. Las ureterales se deben a necrosis isqu&eacute;mica, como consecuencia de una lesi&oacute;n vascular, frecuentemente ocurrida durante la nefrectom&iacute;a del donante. La f&iacute;stula calicial es rara y suele se producida por un infarto renal secundario a ligadura de una arteria polar durante la extracci&oacute;n. La f&iacute;stula vesical se debe generalmente a un cierre defectuoso de la cistostom&iacute;a.</p><p>&bull; Obstrucci&oacute;n ureteral. Cuando hay ascenso de creatinina en ausencia de signos cl&iacute;nicos de rechazo se debe sospechar esta complicaci&oacute;n. Se puede presentar de forma precoz: puede deberse a edema, a necrosis distal del ur&eacute;ter o a un exceso de tensi&oacute;n ejercida durante el momento del trasplante. Se debe proceder a la exploraci&oacute;n quir&uacute;rgica inmediata. El objetivo es restablecer un drenaje urinario normal, lo cual depende de la viabilidad del ur&eacute;ter.</p><p>Si la permeabilidad del ur&eacute;ter es dudosa, se procede a drenaje por nefrostom&iacute;a, postergando el tratamiento quir&uacute;rgico de la obstrucci&oacute;n ureteral. La reparaci&oacute;n se hace por medio de una reimplantaci&oacute;n del ur&eacute;ter en vejiga, o mediante una anastomosis ureteroureteral, utilizando el ur&eacute;ter del receptor (cuando la necrosis del ur&eacute;ter del injerto es muy extensa). La obstrucci&oacute;n tard&iacute;a se puede presentar bien a nivel de la uni&oacute;n ureteropi&eacute;lica (que suele requerir de tratamiento quir&uacute;rgico reconstructivo definitivo)o ureterovesical (generalmente responde a dilataci&oacute;n ureteral) o secundario a la formaci&oacute;n de c&aacute;lculos.</p><p>VASCULARES</p><p>Son menos frecuentes pero casi siempre conllevan la p&eacute;rdida del injerto. Son m&aacute;s frecuentes cuanto menor edad tiene el receptor y menor es su peso ya que los vasos tambi&eacute;n son m&aacute;s peque&ntilde;os.</p><p>La trombosis arterial y venosa pueden presentarse en el postoperatorio inmediato. Bien por razones t&eacute;cnicas o inmunol&oacute;gicas o por compresi&oacute;n (venosa). El s&iacute;ntoma inicial es la anuria.</p><p>En el cap&iacute;tulo de complicaciones vasculares se describen m&aacute;s detalladamente.</p><p>LINFOCELE</p><p>Se forman por ac&uacute;mulo de linfa en el retroperitoneo, debido a que en el momento de la disecci&oacute;n de los linf&aacute;ticos para preparar la fosa il&iacute;aca, se realizan ligaduras inadecuadas.</p><p>El diagn&oacute;stico es por ecograf&iacute;a. Pueden llegar a comprimir el ur&eacute;ter produciendo una obstrucci&oacute;n extr&iacute;nseca del mismo.</p><p>El tratamiento consiste en la marsupializaci&oacute;n hacia la cavidad peritoneal. Realizaremos una ventana en el peritoneo para que la linfa pueda ser canalizada hacia &eacute;ste y con ello reabsorvida.</p><strong><p>INMUNOSUPRESION EN EL TRASPLANTE RENAL PEDI&Aacute;TRICO (24).</p></strong><p>Se expone de manera esquem&aacute;tica el <a href="http://wwwscielo.isciii.es/img/revistas/urol/v58n6/protocolo.pdf" target="_blank">protocolo</a> actual de la Unidad de Trasplante Renal Hospital Sant Joan de D&eacute;u, Hospital Clinico de Barcelona.</p><p><strong>RESULTADOS</strong></p><p>El resultado del trasplante renal en ni&ntilde;os ha progresado notablemente en las &uacute;ltimas 5 d&eacute;cadas. La mortalidad del ni&ntilde;o trasplantado es menor del 5%. La principal causa de muerte son las infecciones; aproximadamente en el 50% de los casos, seguida de las causas cardiovasculares. El pico de mortalidad m&aacute;s elevado se presenta en el primer a&ntilde;o postrasplante. Las complicaciones m&eacute;dicas que pueden presentarse despu&eacute;s de un trasplante son muchas pero las m&aacute;s frecuentes son: hipertensi&oacute;n, disfunci&oacute;n hep&aacute;tica, infecciones, fiebre prolongada y falta de adaptaci&oacute;n.</p><p>La hipertensi&oacute;n podr&iacute;a deberse a la acci&oacute;n de los corticoides, rechazo agudo y cr&oacute;nico, estenosis de la arteria renal, dieta: a la elevada sensibilidad de los receptores pedi&aacute;tricos a la ingesta excesiva de sal. La disfunci&oacute;n hep&aacute;tica aparecida en algunos receptores puede ser atribuible a la toxicidad de la azatioprina. Al disminuir la dosis de dicho f&aacute;rmaco, en la mayor&iacute;a de los casos se obtiene una buena respuesta. La administraci&oacute;n de corticosteroides aumenta la susceptibilidad a las infecciones. Tambi&eacute;n a s&iacute;ndrome de Cushing, acn&eacute;, diabetes mellitus, cataratas, necrosis as&eacute;ptica e hiperlipidemia. El buen funcionamiento del injerto en la mayor&iacute;a de casos, se traduce en una r&aacute;pida curaci&oacute;n de la osteodistrofia renal que pose&iacute;an los ni&ntilde;os antes del trasplante. Fine y col (25) ya demostraron que exist&iacute;a una relaci&oacute;n en los pacientes pedi&aacute;tricos receptores de trasplante con el peso del paciente, las dosis de corticosteroides y el desarrollo de cataratas despu&eacute;s del trasplante. Pen (26) fue de los primeros en demostrar un aumento de la frecuencia de neoplasias malignas en los receptores de trasplantes.</p><p>Los injertos procedentes de donante vivo, obviamente, al tener mayor similitud inmunol&oacute;gica presentan mayor superviviencia. Si poseen HLA id&eacute;ntico la supervivencia a los cinco a&ntilde;os puede alcanzar el 90%, frente al 70% si proceden de donante cad&aacute;ver. Seg&uacute;n Ishitani et col (27). Factores que podr&iacute;an predecir la supervivencia del injerto en ni&ntilde;os que reciben un ri&ntilde;&oacute;n procedente de donante vivo incluyen: edad en el momento del trasplante, di&aacute;lisis pretrasplante o no, rechazo agudo y raza. Ni&ntilde;os menores de 2 a&ntilde;os inicialmente tienen peor supervivencia del injerto, sin embargo, con el tiempo los resultados se estabilizan y es con los 7 a&ntilde;os de edad donde los injertos tuvieron la mejor supervivencia (71%). Adolescentes con edades comprendidas entre 13 y 18 a&ntilde;os tienen la mejor supervivencia inicial del injerto pero con el paso del tiempo disminuye (55%). Pacientes que hab&iacute;an estado sometidos a tratamiento con di&aacute;lisis pretrasplante tienen un riesgo relativo de p&eacute;rdida del injerto de 1,41 (p&lt;0,02). Pacientes afroamericanos tienen un riesgo relativo significativamente mayor de p&eacute;rdida del injerto que los cauc&aacute;sicos o hisp&aacute;nicos. Resultados similares son publicados por the North American Pediatric Renal Transplant Cooperative Study (NAPRTCS) (28, 29) y the United Network for Organ sharing kidney transplant registry (UNOS) (30, 31).</p><p>La recurrencia de la enfermedad primaria supone la p&eacute;rdida de aproximadamente el 5% de los injertos. Enfermedades que tienen alta incidencia en recurrir son: glomerulonefritis membranoproliferativa como ya apunt&oacute; Mc Lean (32) en 1976, glomerulonefritis focal y segmentaria (Hoyer et col (33) en 1972 fueron los primeros en reportar casos) y la cistinosis, entre otras. Si la enfermedad recurre inmediatamente despu&eacute;s del trasplante con el primer injerto, esto indica que existe un riesgo evidente de recurrencia para los injertos sucesivos.</p><p>El trasplante renal proporciona un mejor desarrollo f&iacute;sico y ps&iacute;quico, una mejor calidad de vida. Sin embargo, en algunos casos, persiste el retraso del crecimiento. Ya Pennisi y col (34) (1977) informaron que un crecimiento lineal normal no siempre ocurr&iacute;a despu&eacute;s del trasplante. Seg&uacute;n ellos, los factores responsables de esas bajas tasas de crecimiento fueron: potencial de crecimiento en el momento de realizarse el trasplante, sexo del receptor, funcionalidad del injerto y efecto retardado del crecimiento ejercido por los corticoides. Gruskin y Fine (35) (1973) fueron los primeros en informar que ni&ntilde;os con una edad &oacute;sea superior a los 12 a&ntilde;os en el momento de recibir el trasplante, crec&iacute;an muy poco, en tanto que aquellos cuya edad &oacute;sea estaba por debajo de este l&iacute;mite prosegu&iacute;an con un crecimiento normal despu&eacute;s del trasplante.</p><p>De lo expuesto se deduce que no hay que demorar el momento del trasplante a ni&ntilde;os con IRCT y que disponen de un donante vivo.</p><p>Fuente: <em>Servicio de Nefrolog&iacute;a. Unidad Trasplante Renal. Hospital Cl&iacute;nico de Barcelona. Espa&ntilde;a (M&ordf; Pilar Luque G&aacute;lvez, Lluis Peri Cusi y Juan Manuel Corral Molina).</em></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Wed, 27 Sep 2006 09:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>La enfermedad &#xF3;sea se presenta despu&#xE9;s de un trasplante de ri&#xF1;&#xF3;n</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2006/062801-la-enfermedad-osea-se-presenta-despues-de-un-trasplante-de-rinon.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2006/062801-la-enfermedad-osea-se-presenta-despues-de-un-trasplante-de-rinon.php</guid><description><![CDATA[<span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"><p class="bodytext"><strong>Las personas que han recibido un trasplante de ri&ntilde;&oacute;n&nbsp;&oacute; que est&aacute;n recibiendo di&aacute;lisis suelen tener una falta de vitamina D y de calcio. Un 50% de estos pacientes padece un problema &oacute;seo y un 30% padece osteoporosis.</strong></p></span><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"></span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En los &uacute;ltimos a&ntilde;os numerosos pacientes con una enfermedad terminal han conseguido </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">un aumento de la esperanza de vida gracias a un trasplante de &oacute;rgano </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">s&oacute;lido. Sin embargo, han aparecido una serie de procesos asociados o secundarios </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">al trasplante, entre los que destaca la patolog&iacute;a metab&oacute;lica &oacute;sea, cuya </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">manifestaci&oacute;n en forma de fracturas esquel&eacute;ticas representa una importante </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">causa de morbilidad. La prevalencia de fracturas despu&eacute;s del trasplante oscila en</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">funci&oacute;n del &oacute;rgano trasplantado, y es superior en los pacientes sometidos a un </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">trasplante hep&aacute;tico, card&iacute;aco o de pulm&oacute;n que en el trasplante renal. </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">Sin embargo,</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">entre los receptores de un trasplante renal existen subpoblaciones, como los</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">diab&eacute;ticos y las mujeres posmenop&aacute;usicas, en l&aacute;s cuales el riesgo de desarrollar</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">fracturas es elevado.</span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">En la aparici&oacute;n de osteoporosis tras el trasplante intervienen diversos factores. </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">As&iacute;, existen caracter&iacute;sticas intr&iacute;nsecas al individuo y otros factores relacionados </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">con la enfermedad previa al trasplante que pueden favorecer el desarrollo de</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">patolog&iacute;a &oacute;sea. No obstante, la terapia inmunodepresora es, probablemente, el </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">factor desencadenante m&aacute;s importante tras el trasplante. En la mayor&iacute;a de los </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">estudios se observa una importante p&eacute;rdida de masa &oacute;sea durante los primeros</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">meses postrasplante, coincidiendo con la inmovilizaci&oacute;n y la administraci&oacute;n de </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">dosis elevadas de f&aacute;rmacos inmunodepresores. Posteriormente, la tendencia se </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">invierte y se evidencia un progresivo aumento de masa &oacute;sea. En el primer </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">per&iacute;odo, durante los primeros 6 &oacute; 12 meses postrasplante, es cuando los</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">pacientes desarrollan un mayor n&uacute;mero de fracturas esquel&eacute;ticas. Sin embargo,</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">actualmente se est&aacute;n mejorando las pautas inmunodepresoras y es posible que</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">en el futuro observemos cambios favorables en la evoluci&oacute;n de la masa &oacute;sea y </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">en la incidencia de fracturas.</span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">Es dif&iacute;cil analizar el efecto real de los diferentes inmunodepresores sobre el</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">metabolismo &oacute;seo, aunque, existen evidencias de que los glucocorticoides son </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">el tratamiento que m&aacute;s influye en el desarrollo de osteoporosis en estos pacientes.</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">La ciclosporina A y el tacrolimus provocan una p&eacute;rdida de masa &oacute;sea asociada </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">a un aumento del remodelado; no obstante, en estudios en pacientes</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">sometidos a trasplante renal en que estos f&aacute;rmacos se administraron sin glucocorticoides,</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">favorec&iacute;an el aumento de la masa &oacute;sea. Los estudios con rapamicina </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">y micofenolato mofetil no son concluyentes, aunque la rapamicina puede</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">afectar al crecimiento &oacute;seo y est&aacute; contraindicada en ni&ntilde;os.</span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">Despu&eacute;s de un trasplante de &oacute;rgano s&oacute;lido hay una alta incidencia de fracturas </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">y no existe un factor de riesgo concreto o una prueba complementaria que permita </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">identificar con exactitud a los pacientes que van a desarrollar fracturas. Sin </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">embargo, la aplicaci&oacute;n de una estrategia diagn&oacute;stica cuando el paciente est&aacute; en</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">lista de espera para un trasplante de &oacute;rgano o, por lo menos, en el per&iacute;odo </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">inmediato despu&eacute;s del trasplante, facilita la identificaci&oacute;n de los pacientes que </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">tienen un mayor riesgo de fractura. Esta estrategia diagn&oacute;stica debe incluir un</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">an&aacute;lisis de los factores de riesgo de fractura y de masa &oacute;sea baja, la medici&oacute;n</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">de la densidad mineral &oacute;sea y la determinaci&oacute;n de pruebas de laboratorio referidas</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">al metabolismo mineral.</span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"></span><strong><span style="font-size: 10pt; color: #5d5d5d; font-family: Arial">Factores de riesgo de fractura y masa &oacute;sea baja</span></strong></p><p><strong><span style="font-size: 10pt; color: #5d5d5d; font-family: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></strong><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">Los factores que se asocian a un riesgo elevado de fractura despu&eacute;s de un trasplante </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">card&iacute;aco, hep&aacute;tico o pulmonar, son similares, con matizaciones seg&uacute;n los</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">estudios y el &oacute;rgano trasplantado. En la tabla I se exponen los factores de riesgo</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">m&aacute;s importantes. Entre ellos destacan, por su relaci&oacute;n con el desarrollo de fracturas,</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">la etiolog&iacute;a de la enfermedad de base que motiva el trasplante y, especialmente,</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">una masa &oacute;sea baja y/o la presencia de fracturas antes del trasplante. En</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">el trasplantado renal, la duraci&oacute;n de la di&aacute;lisis, la nefropat&iacute;a diab&eacute;tica y el trasplante</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">simult&aacute;neo de ri&ntilde;&oacute;n y p&aacute;ncreas, son los principales factores de riesgo de</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">fractura. En el per&iacute;odo del postrasplante el factor de riesgo m&aacute;s importante, com&uacute;n</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">a todos ellos, es el tratamiento inmunodepresor, en particular los glucocorticoides.</span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">Considerando la evaluaci&oacute;n del paciente que va a ser sometido a un trasplante</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">de &oacute;rgano s&oacute;lido, caben destacar los siguientes aspectos. En el trasplante hep&aacute;tico,</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">los pacientes con mayor riesgo de desarrollar fracturas despu&eacute;s del trasplante</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">son aquellos que tienen una osteoporosis, diagnosticada por criterios</span><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial">densitom&eacute;tricos o por la presencia de fracturas vertebrales, antes del trasplante.</span></p><p><span style="font-size: 9pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 10pt; color: black; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 10pt; color: black; font-family: Arial"><strong>Fte: Dras.</strong><span>&nbsp;</span></span><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Nuria Gua&ntilde;abens y Ana Monegal.</span></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span> </p><p align="center">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Wed, 28 Jun 2006 17:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>HEMODI&#xC1;LISIS</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2006/061603-hemodialisis.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2006/061603-hemodialisis.php</guid><description><![CDATA[<h4>&nbsp;&nbsp;</h4><h4>Objetivo</h4><p>La hemodi&aacute;lisis purifica y filtra la sangre por medio de una m&aacute;quina que libra al organismo temporalmente de desechos nocivos, y de sal y agua en exceso. La hemodi&aacute;lisis ayuda a controlar la tensi&oacute;n arterial y le ayuda al organismo a mantener el balance adecuado de sustancias importantes como el potasio, el sodio, el calcio y el bicarbonato.</p><h4>C&oacute;mo funciona</h4><p>En la hemodi&aacute;lisis se utiliza un filtro especial llamado dializador que funciona como un ri&ntilde;&oacute;n artificial para purificar la sangre. Durante el tratamiento la sangre pasa por unos tubos al interior del dializador, el cual filtra y retira los desechos y el exceso de agua. Luego la sangre purificada fluye de vuelta al cuerpo por otra serie de tubos. El dializador est&aacute; conectado a una m&aacute;quina que controla el flujo sangu&iacute;neo y retira los desechos de la sangre.</p><div align="left"><img src="//enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-2d4180e1d9beba47e03f698c15ed73f1.gif" border="0" alt="Ilustraci&oacute;n de un dializador." width="375" height="282" /> </div><span class="caption">Hemodi&aacute;lisis.</span> <p>La hemodi&aacute;lisis se debe hacer por lo general tres veces por semana. Cada tratamiento dura de 3 a 5 horas, o m&aacute;s. Durante el mismo, el paciente puede leer, escribir, dormir, charlar o ver televisi&oacute;n.</p><h4>C&oacute;mo prepararse</h4><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es posible que deba pasar una noche en el hospital, pero a muchos pacientes se les coloca esta v&iacute;a de acceso en calidad ambulatoria. El acceso constituye una forma eficaz de sacar la sangre del cuerpo hacia la m&aacute;quina de di&aacute;lisis y devolverla al paciente sin causar molestias. Las dos clases principales de acceso son la f&iacute;stula y el injerto. </p><ul><li>El cirujano hace una f&iacute;stula utilizando los vasos sangu&iacute;neos del paciente. Generalmente se conecta una arteria del brazo directamente con una vena. El mayor flujo de sangre hace que la vena crezca y se fortalezca de manera que pueda usarse para punciones frecuentes. Este es el tipo preferido de acceso. Es posible que pasen varias semanas antes de que est&eacute; listo para utilizarse. </li></ul><ul><li>El injerto conecta una arteria con una vena por medio de un tubo sint&eacute;tico. A diferencia de la f&iacute;stula, no tiene que desarrollarse, de modo que se puede utilizar m&aacute;s pronto, pero puede presentar m&aacute;s problemas de infecciones y presencia de co&aacute;gulos. </li></ul><p>Las agujas se colocan en el interior de la v&iacute;a de acceso para sacar la sangre. Al paciente se le da un anest&eacute;sico local para minimizar el dolor durante la di&aacute;lisis.</p><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="right"><tbody><tr><td><br /></td></tr><tr><td><span class="caption">F&iacute;stula arteriovenosa.</span><br /></td></tr></tbody></table><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="5"><tbody><tr><td><img src="//enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-7b46ced86beb96b455e55bfa55c8aedf.gif" border="0" alt="Ilustraci&oacute;n de una asa del injerto." width="350" height="154" /></td></tr><tr><td><span class="caption">Injerto.</span></td></tr></tbody></table><p>Si la enfermedad renal ha avanzado r&aacute;pidamente, es posible que no haya tiempo de establecer un acceso vascular permanente antes de comenzar los tratamientos de hemodi&aacute;lisis. Puede ser necesario utilizar como acceso temporal un cat&eacute;ter, que es un tubo que se inserta en una vena del cuello, el pecho o la pierna, cerca de la ingle. A veces se utiliza un cat&eacute;ter como v&iacute;a de acceso a largo plazo. Los cat&eacute;teres que se van a necesitar por m&aacute;s de 3 semanas est&aacute;n dise&ntilde;ados para ir debajo de la piel con el fin de aumentar la comodidad y disminuir las complicaciones.</p><div align="left"><img src="//enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-644958aed94a3912e17e360fe0e9b5c9.gif" border="0" alt="Ilustraci&oacute;n de un cat&eacute;ter insertado en el cuello ." width="300" height="350" /> </div><span class="caption">Cat&eacute;ter para acceso temporal.</span> <h4>Qui&eacute;n la realiza</h4><p>Generalmente, un grupo de enfermeras y t&eacute;cnicos capacitados realiza la hemodi&aacute;lisis en un centro de di&aacute;lisis. En algunas partes del pa&iacute;s se puede hacer en la casa del paciente, con la ayuda de otra persona, que es por lo general un familiar o amigo. Si decide hacerse la di&aacute;lisis domiciliaria, usted y su ayudante recibir&aacute;n un entrenamiento especial.</p><h4>Complicaciones posibles</h4><p>Los problemas con el acceso venoso son las razones m&aacute;s comunes de hospitalizaci&oacute;n entre las personas que reciben hemodi&aacute;lisis. Entre los problemas frecuentes est&aacute;n las infecciones, la obstrucci&oacute;n por co&aacute;gulos y el mal flujo sangu&iacute;neo. Estos problemas pueden impedir que el tratamiento funcione. Es posible que haya que hacer repetidas cirug&iacute;as para obtener un acceso que funcione correctamente.</p><p>Otros problemas pueden ser ocasionados por cambios r&aacute;pidos del equilibrio de agua y de algunas sustancias qu&iacute;micas del organismo durante el tratamiento. Dos de los efectos secundarios frecuentes son los calambres musculares y la hipotensi&oacute;n, o el descenso s&uacute;bito de la tensi&oacute;n arterial. La hipotensi&oacute;n, o tensi&oacute;n arterial baja, puede hacer que el paciente se sienta d&eacute;bil, mareado o con ganas de vomitar.</p><p>Usted probablemente necesitar&aacute; unos cuantos meses para adaptarse a la hemodi&aacute;lisis. Los efectos secundarios a menudo se pueden tratar r&aacute;pida y f&aacute;cilmente, de modo que debe siempre informar de su aparici&oacute;n al m&eacute;dico y al personal de di&aacute;lisis. Puede evitar muchos de los efectos secundarios consumiendo una dieta adecuada, limitando la ingesti&oacute;n de l&iacute;quidos y tom&aacute;ndose los medicamentos que se le formulen.</p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Jun 2006 18:32:00 +0000</pubDate></item><item><title>DI&#xC1;LISIS PERITONEAL</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2006/061602-dialisis-peritoneal.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2006/061602-dialisis-peritoneal.php</guid><description><![CDATA[<h4>Objetivo</h4><p>La di&aacute;lisis peritoneal es otro procedimiento que retira el exceso de agua, desechos y sustancias qu&iacute;micas del cuerpo. Esta clase de di&aacute;lisis utiliza la membrana interna que reviste el abdomen para filtrar la sangre. Esta membrana, llamada peritoneo, act&uacute;a como el ri&ntilde;&oacute;n artificial. </p><h4>C&oacute;mo funciona</h4><p>Se introduce una mezcla de minerales y az&uacute;car disueltos en agua, llamada soluci&oacute;n de di&aacute;lisis, en el abdomen a trav&eacute;s de un tubo blando. El az&uacute;car, llamado glucosa, extrae los desechos, sustancias qu&iacute;micas y exceso de agua de los diminutos vasos sangu&iacute;neos del peritoneo y los conduce al l&iacute;quido de di&aacute;lisis. Despu&eacute;s de varias horas, se saca la soluci&oacute;n con los desechos de la sangre del abdomen a trav&eacute;s del tubo. Luego se llena otra vez el abdomen con una nueva soluci&oacute;n de di&aacute;lisis y se repite el ciclo. Cada ciclo se llama intercambio.</p><img src="//enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-4287306b2fe0d360ee709e56703d7a26.gif" border="0" alt="Ilustraci&oacute;n de una paciente haciendo la di&aacute;lisis peritoneo." width="279" height="240" /> <br /><span class="caption">Di&aacute;lisis peritoneal.</span> <h4>C&oacute;mo prepararse</h4><p>Antes del primer tratamiento, un cirujano coloca dentro del abdomen un tubo peque&ntilde;o y blando llamado cat&eacute;ter. El cat&eacute;ter funciona mejor si el lugar de inserci&oacute;n ha tenido suficiente tiempo para sanar, lo cual sucede de 10 d&iacute;as a 2 &oacute; 3 semanas. Esta es otra manera en la que la planeaci&oacute;n del acceso para la di&aacute;lisis puede contribuir al &eacute;xito del tratamiento. Este cat&eacute;ter se deja ah&iacute; permanentemente para llevar la soluci&oacute;n de di&aacute;lisis dentro y fuera del abdomen.</p><h4>Tipos de di&aacute;lisis peritoneal</h4><p>Hay tres tipos de di&aacute;lisis peritoneal.</p><p><strong>1. Di&aacute;lisis peritoneal ambulatoria continua (CAPD)</strong><br />Este es el tipo m&aacute;s com&uacute;n de di&aacute;lisis peritoneal. No requiere m&aacute;quina y puede realizarse en cualquier lugar limpio y bien iluminado. Con la CAPD la sangre se est&aacute; purificando constantemente. La soluci&oacute;n de di&aacute;lisis sale de una bolsa pl&aacute;stica a trav&eacute;s del cat&eacute;ter y entra al abdomen, en donde permanece por varias horas con el cat&eacute;ter sellado. El per&iacute;odo en el que la soluci&oacute;n de di&aacute;lisis est&aacute; dentro del abdomen se llama tiempo de permanencia. Luego, el paciente saca la soluci&oacute;n de di&aacute;lisis de nuevo a la bolsa para desecharla. Empleando el mismo cat&eacute;ter se vuelve a llenar el abdomen con nueva soluci&oacute;n de di&aacute;lisis para que el proceso comience de nuevo. En la CAPD la soluci&oacute;n tiene un tiempo de permanencia en el abdomen de 4 a 6 horas (o m&aacute;s). El proceso de extraer la soluci&oacute;n usada y reponerla por la nueva dura de 30 a 40 minutos. La mayor&iacute;a de las personas cambian la soluci&oacute;n de di&aacute;lisis por lo menos cuatro veces al d&iacute;a y duermen con el abdomen lleno de soluci&oacute;n por la noche. En la di&aacute;lisis peritoneal ambulatoria continua no es necesario despertarse para realizar tareas de di&aacute;lisis durante la noche.</p><p><strong>2. Di&aacute;lisis peritoneal c&iacute;clica continua (CCPD)</strong><br />La CCPD utiliza un aparato llamado ciclador que llena y vac&iacute;a el abdomen de tres a cinco veces durante la noche, mientras el paciente duerme. Por la ma&ntilde;ana, el paciente inicia un intercambio con un tiempo de permanencia que dura todo el d&iacute;a. Se puede hacer un intercambio adicional en mitad de la tarde sin el ciclador para aumentar la cantidad de desechos retirados y para disminuir la cantidad de l&iacute;quido que se queda en el cuerpo.</p><p><strong>3. Combinaci&oacute;n de CAPD y CCPD</strong><br />Si la persona pesa m&aacute;s de 175 libras o si el peritoneo filtra los desechos lentamente, es posible que se necesite una combinaci&oacute;n de CAPD y de CCPD para alcanzar el nivel adecuado de di&aacute;lisis. Por ejemplo, algunas personas utilizan un ciclador por la noche pero tambi&eacute;n realizan un intercambio durante el d&iacute;a. Otras hacen cuatro intercambios durante el d&iacute;a y utilizan un miniciclador para realizar uno o m&aacute;s intercambios durante la noche. Con la ayuda de su equipo de atenci&oacute;n m&eacute;dica usted determinar&aacute; el programa m&aacute;s adecuado en su caso.</p><h4>Qui&eacute;n la realiza</h4><p>El paciente generalmente realiza ambas clases de di&aacute;lisis peritoneal sin ayuda de otra persona. La CAPD es una forma de tratamiento autoadministrado que no requiere aparatos. Para la CCPD, sin embargo, se necesita una m&aacute;quina que drena y vuelve a llenar el abdomen.</p><h4>Complicaciones posibles</h4><p>El problema m&aacute;s frecuente de la di&aacute;lisis peritoneal es la peritonitis, que es una infecci&oacute;n abdominal grave. Esta infecci&oacute;n puede presentarse si se infecta el orificio por el cual el cat&eacute;ter entra al cuerpo o si hay contaminaci&oacute;n cuando el cat&eacute;ter se conecta o desconecta de las bolsas. La peritonitis exige que el m&eacute;dico formule antibi&oacute;ticos.</p><p>Para evitarla, se deben seguir los procedimientos al pie de la letra y se deben aprender a reconocer los signos iniciales de la peritonitis, como fiebre, turbidez o color inusitado del l&iacute;quido utilizado, y dolor o enrojecimiento alrededor del cat&eacute;ter. Inf&oacute;rmele al m&eacute;dico inmediatamente de la aparici&oacute;n de estos signos para que la peritonitis pueda tratarse r&aacute;pidamente y se eviten problemas graves.</p><p>Fuente: Hidney and Urologic Home</p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Jun 2006 18:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL TRASPLANTE</title><link>https://enfermosrenales.blogia.com/2006/061601-el-trasplante.php</link><guid isPermaLink="true">https://enfermosrenales.blogia.com/2006/061601-el-trasplante.php</guid><description><![CDATA[<h4>C&oacute;mo prepararse<img src="//enfermosrenales.blogia.com/upload/externo-de82283e94f83e46e897bec763fa5f80.gif" border="0" alt="Ilustraci&oacute;n de una transplante del ri&ntilde;&oacute;n." width="350" height="389" /></h4><p>El proceso de trasplante consta de muchas etapas. En primer lugar, debe hablar con su m&eacute;dico, porque un trasplante no le conviene a todo el mundo. Puede que el m&eacute;dico le diga que la enfermedad que usted padece har&iacute;a que un trasplante fuera peligroso o tuviera pocas probabilidades de &eacute;xito.</p><p>Se puede recibir un ri&ntilde;&oacute;n de un familiar (donante emparentado vivo), de una persona que haya muerto recientemente (donante cad&aacute;ver), o a veces del c&oacute;nyuge o de un amigo muy cercano (donante vivo no emparentado). Si usted no tiene un donante vivo, su nombre se pone en una lista de espera para un ri&ntilde;&oacute;n de cad&aacute;ver. La espera de un ri&ntilde;&oacute;n de donante cad&aacute;ver puede durar varios a&ntilde;os.</p><p>El equipo de trasplantes tiene en cuenta tres factores al asignar los ri&ntilde;ones a los posibles receptores. Estos factores ayudan a predecir si el sistema inmunitario del paciente aceptar&aacute; o rechazar&aacute; el nuevo ri&ntilde;&oacute;n.</p><ul><li><strong>Grupo sangu&iacute;neo.</strong> Su grupo sangu&iacute;neo (A, B, AB u O) debe ser compatible con el del donante. Este es el factor m&aacute;s importante. <br /><br /></li><li><strong>Ant&iacute;genos de leucocitos humanos (<em>HLA</em>).</strong> Sus c&eacute;lulas poseen seis importantes ant&iacute;genos de leucocitos humanos, tres provenientes de su padre y tres de su madre. Sus familiares tienen la mayor probabilidad de tener ant&iacute;genos compatibles. Es posible que pueda recibir un ri&ntilde;&oacute;n aun cuando la compatibilidad del HLA no sea total, siempre y cuando su grupo sangu&iacute;neo sea compatible con el del donante, y las dem&aacute;s pruebas sean negativas. <br /><br /></li><li><strong>Pruebas de compatibilidad de ant&iacute;genos.</strong> La &uacute;ltima prueba antes de implantar un &oacute;rgano es la de compatibilidad. Se toma una peque&ntilde;a cantidad de sangre del receptor y se mezcla con una muestra de la del donante en un tubo para ver si ocurre alguna reacci&oacute;n. Si no, se considera que la prueba de compatibilidad es negativa y la cirug&iacute;a de trasplante se puede realizar. </li></ul><h4>Cu&aacute;nto tiempo toma</h4><p>El tiempo de espera para obtener un ri&ntilde;&oacute;n es variable. Como no hay suficientes donantes cad&aacute;ver para cada persona que necesita un trasplante, usted deber&aacute; poner su nombre en una lista de espera. Sin embargo, si un donante voluntario le ofrece un ri&ntilde;&oacute;n, el trasplante se puede programar tan pronto como las dos personas est&eacute;n listas. La principal ventaja de tener un donante vivo es que se evita la larga espera.</p><p>La cirug&iacute;a dura de 3 a 4 horas. El per&iacute;odo normal de hospitalizaci&oacute;n es de cerca de una semana. Despu&eacute;s de salir del hospital, tendr&aacute; que asistir a consultas frecuentes de control.</p><p>Si alguien le ha donado un ri&ntilde;&oacute;n, esa persona probablemente permanecer&aacute; en el hospital el mismo lapso de tiempo. Sin embargo, una t&eacute;cnica nueva para retirar el ri&ntilde;&oacute;n para donaci&oacute;n utiliza una incisi&oacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a y puede permitirle al donante salir del hospital en 2 &oacute; 3 d&iacute;as.</p><p>Del 85 al 90 por ciento de los trasplantes de donantes cad&aacute;ver est&aacute;n funcionando un a&ntilde;o despu&eacute;s de la cirug&iacute;a. Los trasplantes de parientes vivos a menudo funcionan mejor que los provenientes de donantes cad&aacute;ver porque por lo general son m&aacute;s compatibles.</p><h4>Complicaciones posibles</h4><p>El trasplante es lo m&aacute;s cercano a la cura de la enfermedad. No obstante, sin importar qu&eacute; tan compatible sea, su cuerpo puede rechazar el ri&ntilde;&oacute;n nuevo. Una causa frecuente de rechazo es no tomarse los medicamentos de la manera indicada.</p><p>El m&eacute;dico le dar&aacute; medicamentos inmunosupresores, que evitan que su sistema inmunitario ataque el ri&ntilde;&oacute;n en un proceso llamado rechazo. Deber&aacute; tomarlos todos los d&iacute;as durante todo el tiempo en que el ri&ntilde;&oacute;n trasplantado est&eacute; funcionando. A veces, sin embargo, estas drogas no son suficientes para impedir que el organismo rechace el ri&ntilde;&oacute;n nuevo. Si esto sucede, usted tendr&aacute; que volver a hacerse alguna forma de di&aacute;lisis y es posible que deba esperar otro trasplante.</p><p>Los inmunosupresores pueden debilitar el sistema inmunitario, lo cual puede conducir a infecciones. Algunos medicamentos tambi&eacute;n pueden cambiar su apariencia f&iacute;sica. La cara se le puede redondear; puede subir de peso y le puede salir acn&eacute; o vello facial. No todos los pacientes tienen estos problemas. La dieta y el maquillaje pueden ayudar a mejorarlos.</p><p>Los inmunosupresores disminuyen la capacidad de funcionamiento de las c&eacute;lulas del sistema inmunitario. En algunos pacientes, despu&eacute;s de per&iacute;odos largos de tiempo, esta inmunidad disminuida puede hacer que aumente el riesgo de sufrir c&aacute;ncer. Algunos inmunosupresores pueden provocar cataratas, diabetes, aumento de la acidez estomacal, hipertensi&oacute;n arterial y enfermedades &oacute;seas. Si se usan durante mucho tiempo, pueden tambi&eacute;n causar lesiones hep&aacute;ticas o renales en algunos pacientes.</p><p>Fuente: Hidney and Urologic Home</p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Jun 2006 18:03:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
